// Automiq responde

¿Cómo automatizo los pedidos y la cobranza de mi distribuidora o mayorista?

Con un agente de IA conectado a tu WhatsApp, tu sistema de stock (Tango, Bejerman o planilla) y tu facturación: responde consultas de precio y disponibilidad al instante, carga los pedidos sola, manda confirmación al cliente y sigue las facturas vencidas con el tono de tu distribuidora. Liberás entre el 20 y el 40% del tiempo del equipo comercial — y la cobranza vuelve a ser constante.

El problema concreto de una distribuidora hoy

WhatsApp suena todo el día. A las 9 de la mañana ya hay 30 mensajes esperando: pedidos, consultas de precio, “tienen stock de…?”, “cuándo llega…?”. Un vendedor contesta lo que puede; el resto se pierde o se contesta a las 14 cuando ya es tarde. Después hay que cargar los pedidos a mano en Tango o la planilla, repetir respuestas a clientes que preguntan lo mismo, y perseguir facturas vencidas cuando alguien se acuerda.

El agente de IA ataca exactamente esos tres cuellos de botella: atención, carga y cobranza. Tu equipo pasa de apagar incendios a cerrar cuentas grandes.

Qué hace, concretamente

Por rubro, mismo patrón

El flujo cambia según el negocio, pero el resultado es el mismo.

Integrado a lo que ya usás

No migrás nada. El agente se monta sobre tu stack: WhatsApp Business API + tu CRM (HubSpot, Zoho, Pipedrive o propio) + tu sistema de facturación / stock (Tango, Bejerman, TOTVS, sistema a medida o incluso una planilla de Google Sheets bien armada). Si lo que tenés hoy es caótico, el diagnóstico lo ordena: primero medimos qué consulta más, qué se pierde, dónde está el cuello — y arrancamos por el quick win que más ahorra.

Cómo lo medís

Antes de implementar medimos tu línea base: horas del equipo respondiendo WhatsApp, pedidos cargados a mano, consultas perdidas, días promedio de cobro. Después el sistema registra todo: mensajes respondidos, pedidos cargados automáticamente, horas liberadas, facturas recuperadas. Lo ves en un dashboard contra lo que pagás. El retorno típico llega entre los 2 y 6 meses; en distribuidoras con alto volumen de consultas y cobranza, suele ser de los primeros.

Cuándo tiene sentido (y cuándo no)

Si tu equipo pasa más de 8 horas por semana respondiendo lo mismo por WhatsApp, si cargás pedidos a mano después del horario o si la cobranza se atrasa más de 30 días con clientes que “siempre pagan la próxima semana”, automatizar se paga solo. Si lo que necesitás es fuerza de ventas pura para abrir cuentas nuevas, el agente ayuda con la prospección y el seguimiento, pero no reemplaza el recorrido del vendedor.

El primer paso

30 minutos de videollamada, gratis, sin compromiso. Te mostramos 2 o 3 quick wins concretos para tu distribuidora (uno por cuellos de botella) con su ahorro estimado y el plazo de implementación. Si te sirve, arrancamos; si no, te vas con las ideas y el mapa de oportunidades armado.

¿Es tu caso?

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